viernes, 28 de agosto de 2015
lunes, 3 de agosto de 2015
jueves, 2 de julio de 2015
La Leyenda Inca del Eclipse
Al inicio del
tiempo, antes de que los seres humanos y todo lo que conocemos sobre la tierra
existan y luego de crear a este planeta, Viracocha (Dios Inca creador de todo
el universo), dio origen a dos astros para iluminarlo y permitir la vida sobre
él, estos astros eran el sol y la luna. Uno marcaría la llegada del día y la
otra de la noche una vez que su máxima creación, a la que llamaría hombre, habitara la tierra.
Pero ellos no
conocían el destino para el que habían sido creados y se enamoraron
profundamente, vivieron un intenso romance hasta que un día su creador terminó
de formar al mundo y puso al hombre a vivir en él, entonces decidió que era el
momento de crear la división entre el día y la noche, así el sol y la luna
debieron separarse.
El sol al ser
el más fuerte de los dos soportó con valentía el dolor de la separación y
brillaba con toda su fuerza y poderío pero la luna no consiguió la fuerza para
soportar no estar con su amor y solo podía brindar al mundo una luz tenue y
gris que nada iluminaba. El todopoderoso Viracocha al ver la tristeza de la
luna que no le permitía desplegar la intensidad de luz con la que Él la había
dotado para iluminar el camino de los enamorados en la oscuridad y por no
conocer que causaba tanto pesar, decidió crear brillantes estrellas que la
acompañaran con sus luces en el cielo nocturno, pero esto no lograba hacer
sentir mejor a la luna ya que la única compañía que la haría feliz sería la de
su sol.
Mientras
tanto el sol, que no soportaba ver sufrir a la luna, brillaba con más y más
fuerza para intentar así que su calor llegara hasta su amada y hacer que lo
sintiera más cerca de ella, de esta forma, de tanto brillar consiguió el título
de astro rey, pero esta distinción no lograba matar la tristeza de saber que su
querida luna era tan infeliz. La luna, que no consiguió sentir el calor del sol
ya que estaban tan lejos cayó en una tristeza tan profunda que su luz se
apagaba cada vez más y su pesar aumentó cuando supo que su creador había
diseñado un fenómeno celeste que se apreciaba desde la tierra en el que ese
planeta se interponía entre los rayos del sol y ella, esto no solo provocaba
que ella no fuera visible para los hombres sino que también causaba que no
pudiera ver a su amor ni siquiera de lejos como hasta antes de ese raro
acontecimiento, al que los hombres llamaron eclipse de luna.
El generoso
Dios al enterarse por una de las estrellas, que se había convertido en
confidente de la luna, cuál era el motivo de su tristeza decidió, con su
infinita bondad, crear un momento único donde los dos astros más luminosos que
había creado pudieran estar juntos, este momento recibió el nombre de eclipse
de sol.
Desde ese instante el sol y la luna brillan
ilusionados esperando ese mágico y raro momento en el que pueden permanecer
juntos en el cielo y amarse.
Aquí en la
tierra los hombres esperan con impaciencia para ver ocurrir ese maravilloso
evento en el que el astro sol y la luna, que finalmente logro convertirse en la
luz guía de los enamorados, se aman como lo habían hecho al inicio de su
existencia cuando no conocían su destino.
Pero los
seres humanos no pueden presenciar este espectáculo de frente porque quedarían
ciegos al instante ya que sus ojos no soportarían el resplandor de tanto amor
desatado en el firmamento.
domingo, 14 de junio de 2015
domingo, 7 de junio de 2015
Ley Nacional de Danza, una necesidad cultural
El
Movimiento por la Ley Nacional de Danza (LND) es un colectivo federal
que concentra las acciones desarrolladas desde 2008 hasta hoy para
lograr la sanción del proyecto legislativo, cuyo texto destaca el
reconocimiento de las personas ligadas al mundo de la danza como
trabajadores de la cultura.
Julio
Bocca, los coreógrafos y directores Mauricio Wainrot y Ricky Pashkus,
Lino Patalano, Noemí Cohelo y Rodolfo Olguín, Laura Fidalgo y
Maximiliano Guerra, entre otras figuras de la cultura apoyan la
inciativa.
"El punto central del proyecto busca que los trabajadores de la danza, ya sean intérpretes, coreógrafos, directores, docentes, ensayadores, investigadores, gestores, productores y críticos, sean reconocidos como trabajadores de la cultura", detalló a Télam Ale Cossin, responsable de prensa del Movimiento.
Para Macarena Cambre, quien baila desde los 8 años y se encuentra preparando la tesis para su licenciatura en composición coreográfica, con mención en danza teatro en el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), “el baile demanda más tiempo de proceso que ningún otro arte”.
“Se trata de una disciplina que implica prolongados períodos de formación -continuó la bailarina-, y la preparación de cada obra particular conlleva extensos períodos de ensayo”, la ley representa una posibilidad de que sea considerada una expresión atendible del patrimonio cultural".
Cambre participa de la obra de danza contemporánea “Imágenes de un solo grupal”, y afirma que, "con la ley se busca el reconocimiento como trabajadores, no sólo ser vistos como seres que disfrutamos bailando, tenemos derecho a cobrar por el trabajo y contar con una obra social".
En este contexto, se impulsa la creación de un Instituto Federal autónomo, capaz de promover políticas que incluyen la delimitación de circuitos dedicados a la danza, subsidios y la creación un archivo audiovisual, ya que no existe ninguno en el país que recopile el material ligado a ese arte.
La ley nacional de danza funcionaría entonces como una herramienta capaz de activar procesos de instrumentación de políticas estratégicas de gestión mixta para la danza en Argentina y Latinoamérica.
La iniciativa llegó al Senado avalada por muchas firmas y, aunque "no hay obstáculos para que se apruebe, ni existen leyes paralelas, el proyecto ingresó por Cámara Alta y se encuentra en la Comisión de Educación y Cultura, que no se reúne desde junio", puntualizó Cossin.
Los integrantes del Movimiento por la Ley Nacional de Danza realizan acciones en distintos espacios, como las convocatorias y movilizaciones al Congreso realizadas este año.
En la línea de lograr que la danza gane visibilidad, participaron del debate propuesto por el Frente de Artistas y Trabajadores por las Culturas en torno a una Ley Federal de Culturas, el martes 25 noviembre.
“Lamentablemente, los encuentros de baile realizados durante el año en el país movilizan gente y son una fuente laboral, más allá del género, cuentan con poca difusión y espacio concreto en los medios", concluyó.
Para más información acerca de acciones del Movimiento y detalles sobre el proyecto de ley, se puede consultar la página web, www.leynacionaldedanza.com, o a través de facebook/Ley Nacional de Danza.
"El punto central del proyecto busca que los trabajadores de la danza, ya sean intérpretes, coreógrafos, directores, docentes, ensayadores, investigadores, gestores, productores y críticos, sean reconocidos como trabajadores de la cultura", detalló a Télam Ale Cossin, responsable de prensa del Movimiento.
Para Macarena Cambre, quien baila desde los 8 años y se encuentra preparando la tesis para su licenciatura en composición coreográfica, con mención en danza teatro en el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA), “el baile demanda más tiempo de proceso que ningún otro arte”.
“Se trata de una disciplina que implica prolongados períodos de formación -continuó la bailarina-, y la preparación de cada obra particular conlleva extensos períodos de ensayo”, la ley representa una posibilidad de que sea considerada una expresión atendible del patrimonio cultural".
El proyecto legislativo se construye a partir de preocupaciones concretas de quienes hacen del movimiento corporal su forma de vida, desde la comunidad, así docentes, coreógrafos, bailarines, y diferentes sectores relacionados con la danza participan del mismo.
Cambre participa de la obra de danza contemporánea “Imágenes de un solo grupal”, y afirma que, "con la ley se busca el reconocimiento como trabajadores, no sólo ser vistos como seres que disfrutamos bailando, tenemos derecho a cobrar por el trabajo y contar con una obra social".
En este contexto, se impulsa la creación de un Instituto Federal autónomo, capaz de promover políticas que incluyen la delimitación de circuitos dedicados a la danza, subsidios y la creación un archivo audiovisual, ya que no existe ninguno en el país que recopile el material ligado a ese arte.
La ley nacional de danza funcionaría entonces como una herramienta capaz de activar procesos de instrumentación de políticas estratégicas de gestión mixta para la danza en Argentina y Latinoamérica.
La iniciativa llegó al Senado avalada por muchas firmas y, aunque "no hay obstáculos para que se apruebe, ni existen leyes paralelas, el proyecto ingresó por Cámara Alta y se encuentra en la Comisión de Educación y Cultura, que no se reúne desde junio", puntualizó Cossin.
Los integrantes del Movimiento por la Ley Nacional de Danza realizan acciones en distintos espacios, como las convocatorias y movilizaciones al Congreso realizadas este año.
En la línea de lograr que la danza gane visibilidad, participaron del debate propuesto por el Frente de Artistas y Trabajadores por las Culturas en torno a una Ley Federal de Culturas, el martes 25 noviembre.
“Lamentablemente, los encuentros de baile realizados durante el año en el país movilizan gente y son una fuente laboral, más allá del género, cuentan con poca difusión y espacio concreto en los medios", concluyó.
Para más información acerca de acciones del Movimiento y detalles sobre el proyecto de ley, se puede consultar la página web, www.leynacionaldedanza.com, o a través de facebook/Ley Nacional de Danza.
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